Ains!
Reconozco que he estado toda la semana baja de moral y que tú has sabido estar ahí con tus besos y abrazos… El viernes por la noche viniste a cenar a casa , no pasó nada del otro mundo y te fuiste como un día cualquiera pero cuando me quedé dormida … puff sólo me había pasado otra vez y … me costaba mirarte a la cara el sábado por la mañana. Te lo conté cuando me preguntaste que me pasaba (aunque sin detalles -claro está-). Estuviste muy cariñoso conmigo todo el día para que no le diera más vueltas a mis problemas y dejara de pensar en el sueño y, por la noche te viniste otra vez a mi casa, como no había nada en la tele te ofrecí uno de esos masajes que a mí tanto me gusta dar y a ti recibir y te quedaste dormido. Te dije que te dejaba la cama y has pasado la noche en mi casa
me alegra ver que estás tranquilo a mi lado, con mi compañía … A veces pienso en lo nuestro y siento que es un amor tan bonito el que existe entre nosotros que quizás si damos un paso en falso podemos estropearlo. Sé (sabemos) que no estamos en un buen momento personal-individual ninguno de los dos pero para eso nos tenemos el uno al otro, para el apoyo mutuo. Te quiero y te prometo que todo va a salir bien, que todo pasa Churri y que de todo se sale, te lo digo yo que salí de una bastante gorda (vale no es igual y las edades son distintas, pero te lo prometo, saldremos juntos, porque tus problemas son también míos).
