Bueno… de hace tres años el 14 de febrero ya no sólo significa un día en que me moría de envidia cuando veía a los floristas repartir flores por los portales. Ahora es el cumpleaños de mi sobrinilla que se empeñó en salir en este día tan comercial (no estoy de acuerdo pero bueno, que sí que hay que querer todos los días pero para una persona tan maniática como yo tener un día así es una excusa perfecta para dejar salir mi venia cursi, sí Borja, aunque critique tus pastelosos post soy una cursi…) y también el recordatorio de aquel 14 de febrero en el que me fui a verle a Madrid con la excusa de haber terminado los exámenes de 4º y que, a la hora de ir a dormir, a los dos nos daba un poco de vergüencita (tú me ofreciste una cursi manta de Piolín y yo te dije que no necesitaba nada y que odiaba a Piolín) así que nos pusimos a hablar como quien no quiere la cosa (tú en el sofá jugando con una pelota nervioso) y yo en una silla super incómoda (y reventada porque llevaba 48 horas sin dormir, entre el nacimiento de mi sobrinilla y dos exámenes seguidos). Cuando nos dimos cuenta era la hora de desayunar, me invitaste a un cutre café en tu casa y fuimos a coger el tren, yo pensaba que me darías un beso de despedida pero el corte y la vergüenza nos pudo y nos despedimos con un simple : ” Ya nos vemos la semana que viene”. Tres años después han pasado muchísimas cosas de por medio, muchos buenos y malos momentos, muchas noches juntos y muchos secretos compartidos. Gracias, gracias por el san Valentín del año pasado (que me extraña que no lo recuerdes) y gracias por el San Valentín de este año (no ha habido beso apasionado pero ha habido otros detalles mucho más importantes). Espero mañana ese osito eh?? Felicidades a mi niñita también, gracias por estos tres años de sonrisas, de cuidar a los abuelos …

PD : ¿Por qué narices siempre acabo los post escribiéndote? …
PD2: la foto es de la estación de autobuses de Conde Casal (Madrid)