No puedo evitar preocuparme por los que me rodean… a veces pienso que soy una segunda madre para muchos de los que están a mi lado: mi hermana, algunos alumnos, Carlos, etc. Hay veces que pienso que la ayuda que les presto es un tanto egoísta, esto es, ayudándoles a ellos yo me siento bien y tranquila… No sé… Ahora mismo ando con un pequeño nudo en el estómago y ninguno de los problemas que me agobian son míos. A veces tengo que ejercer de hermana mayor siendo cinco años más pequeña… Me siento mal porque en parte tengo la satisfacción de ayudarla pero no me gusta ser “víctima”, no sé, él sobreprotegerla a ella hace que todos me vean a mí como una “santa”… en fin, no me hagais caso, no tengo el don de la escritura y no sé transmitir lo que pasa por mi mente ahora…