El día de los difuntos nunca me ha gustado porque no es necesario establecer una fecha para acordarse de los que no están … No me gusta ir al cementerio este día ni a misa … Me gusta acordarme de tío Martín cuando alguien saca un paquete de pipas, cuando llega el 1 de octubre y me felicitan por santa Teresita, cuando veo un dibujo de Caperucita Roja o cuando veo las tropetas (calas de agua); me gusta acordarme de mi abuelo cuando digo alguno de sus dichos o sus definiciones curiosas, cuando huelo a alguien con su colonia o cuando como puré de verduras; me gusta acordarme de mi abuela cuando recuerdo cómo conocí a Carlos, cuando me tumbo en el parquet, cuando cocino paella o cuando por las mañanas los domingos suena el teléfono … La vida nos da muchos palos y nos arrebata a gente de nuestro lado cuando menos lo esperamos y cuanto más las necesitamos … Os echo de menos …